René Descartes

Contaba Juan Luis Vives (1492-1540) que durante una enfermedad había llegado a aborrecer las cerezas al asociar su sabor con los síntomas de su dolencia. Vives era un aristotélico que profesó el asociacionismo como base del conocimiento y fundamento de la enseñanza. Aunque era valenciano, enseñó en las universidades de Lovaina y Oxford, y puede considerarse un precedente del empirismo británico. Un antepasado más directo fue el londinense Francis Bacon (1561-1626), que consideraba al hombre como un intérprete de la Naturaleza. Un intérprete activo que, como las abejas, toma la información de la Naturaleza y la transforma laboriosamente (en su dulce metáfora, los hombres producen conocimiento como las abejas miel).

Bacon despreció el silogismo, e incluso la matemática, a favor de un acercamiento inductivo al conocimiento. Thomas Hobbes (1588-1679), pese a ser fundamentalmente inductivista, reconoció el importante papel de las matemáticas en el descubrimiento científico.

En materia de psicología, Hobbes era un determinista que consideraba el pensamiento como fruto de las asociaciones entre los elementos del mundo. Aunque concedía un papel importante a los fines perseguidos por el individuo. También era un nominalista, en el sentido de que pensaba que los conceptos existían en razón de los nombres que habíamos puesto las personas a las cosas (esta postura tiene su origen en el gran filósofo medieval Guillermo de Ockam, 1298-1349). Esto es otra forma de resolver el problema de los universales (tan poco satisfactoria como cualquier otra). Si existe el concepto de perro es porque tenemos una palabra para denominar a una serie de animales determinados. Incluso los conceptos de verdadero y falso serían atributos del lenguaje.

Con John Locke (1632-1704) el empirismo adquiere su mayoría de edad. Sus aportaciones a la filosofía política lo convierten en un referente ideológico para todas las democracias occidentales. Sus ideas están en la base de la Revolución francesa y la Constitución estadounidense. Pero aquí nos centraremos en los aspectos psicológicos de su teoría del conocimiento. Algo en lo que estuvo ocupado hasta que pensó que las circunstancias políticas eran las adecuadas para publicar sobre liberalismo sin acabar en la Torre de Londres.

Locke atacó el innatismo por considerar que ningún argumento puede probar que exista un solo principio innato en el conocimiento humano. Concluye que la mente es una hoja en blanco (una modernización de la tabula rasa aristotélica). Sin embargo, Locke considera que existen facultades innatas, como la facultad de razonar, pero no encuentra razón alguna para admitir la existencia de ideas innatas. En su Ensayo sobre el conocimiento humano presenta tres argumentos para rechazar las ideas innatas:

1. No hay necesidad de admitir la existencia de ideas innatas cuando podemos suponer que todo proviene de la experiencia a través de nuestras capacidades mentales básicas. Para explicar que los seres humanos comprendamos que todos los cuerpos tienen extensión no es necesario que el conocimiento de esta proposición sea innato, como decía Descartes. Basta con que tengamos la capacidad de observar la naturaleza y advertir la generalidad de esta propiedad.

2. El que todas las personas en todas las culturas tengan un mismo concepto no implica que éste sea innato. Simplemente, es posible que todas las personas tengan experiencias parecidas en ese asunto. Por ejemplo, el miedo a la muerte es universal porque todas las personas se mueren, no porque todas nazcan con dicho concepto.

3. Aunque una idea se encuentre en niños muy pequeños puede deberse a la experiencia. Locke defiende que las experiencias en que se basan las ideas humanas pueden ser a veces muy tempranas.

Si un niño pequeño teme a la oscuridad, esto se puede deber a sus experiencias en los primeros días de vida. Todas las ideas que tenemos se basan, por lo tanto, en dos procesos: sensación (la información que obtenemos de los sentidos) y reflexión (el proceso por el cual derivamos nueva información de la que ya conocemos). De las ideas simples, que provienen directamente de la experiencia, los seres humanos, mediante la reflexión, construimos ideas complejas, que incluyen varias ideas simples. En las ideas complejas se pueden identificar sus componentes simples. En esto Locke utiliza una metáfora química, sin duda influido por sus conocimientos del reciente desarrollo que se había producido en esta ciencia. En su tiempo ya se conocía, por ejemplo, que el agua se podía descomponer en hidrógeno y oxígeno. No olvidemos además que Locke fue miembro de la Royal Society y un gran admirador de la ciencia, y buen amigo del eminente químico Robert Boyle, autor entre otras cosas de una teoría atómica de la materia, contraria a la posición aristotélica de los cuatro elementos.

Edward Bradford Titchener

William James

Mary Whiton Calkins

LA PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA

Al igual que sus pioneros, los psicólogos modernos son ciudadanos del mundo.

La Unión Internacional de Psicología científica tiene 69 naciones miembro, desde Albania hasta Zimbabue. En casi todo el mundo, los miembros de las sociedades de Psicología se multiplicaron - desde 4183 miembros y adherentes de la asociación norteamericana de Psicología en 1945 hasta casi 150.000 en la actualidad -, con un crecimiento igualmente rápido en la sociedad británica de Psicología (de 1100 a 45.000). En China, el primer departamento de Psicología comenzó en 1978; para 2008 ya existían 200. En todo el mundo, aproximadamente 500,000 personas han sido capacitadas como psicólogos y, de ellas, 130.000 pertenecen a las organizaciones de Psicología europeas.

Además, gracias a las publicaciones internacionales, los encuentros en común e internet, la colaboración y la comunicación llegan a más lugares que antes: “Nos estamos desplazando con mucha rapidez hacia el mundo único de la ciencia de la psicología” informó Robert Bjork en el año 2000 (ya han pasado 20 años de esa declaratoria). La psicología está creciendo y se está globalizando.

¿Cuál es el tema histórico más importante de la psicología?

Durante su breve historia, la psicología se ha enfrentado con algunos temas que irán desapareciendo a lo largo de este curso. El mayor y más persistente de ellos es el debate natura-nurtura - la controversia sobre las contribuciones relativas de la biología y la experiencia -. Los orígenes de este debate son antiguos. ¿Nuestros rasgos humanos se desarrollan a partir de la experiencia, o ya nacemos con ellos? El filósofo Platón (428 - 348 a.C.) asumió que el carácter y la inteligencia en parte son heredados y que algunas ideas también son innatas.

Por su parte, Aristóteles (384 – 322 a.C.) contestaba que no existe nada en la mente que no proceda del mundo exterior a través de los sentidos. Los filósofos del siglo XVII retomaron el debate. John Locke rechazó la noción de las ideas innatas y argumentó que la mente es como una página en blanco sobre la cual se escribe la experiencia. René Descartes no estaba de acuerdo con esto, ya que creía que algunas ideas son innatas.

Dos siglos después, un naturalista curioso respaldó las ideas de descartes. En 1831, un estudiante indiferente pero apasionado coleccionista de escarabajos, moluscos y conchas marinas zarpó en un barco para dar la vuelta al mundo en el que sería un viaje histórico. El viajero de 22 años era Charles Darwin, quién durante algún tiempo después de su viaje reflexionó sobre la increíble variedad de especies que había encontrado, que incluía tortugas de una isla que eran diferentes de las de otras islas de la misma región. En su obra “el origen de las especies” publicada en 1859, Darwin explicaba la diversidad de las formas de vida proponiendo un proceso evolutivo de selección natural: a partir de las variaciones al azar de los organismos, la naturaleza selecciona aquellas que capacitan mejor a los organismos para sobrevivir y reproducirse en un entorno particular.

La gran idea de Darwin – “la mejor idea que alguien haya tenido jamás”, dice el filósofo Daniel Denett (1996) - sigue vigente casi 150 años después como un principio organizador de la biología. La evolución también se ha convertido en un principio importante para la psicología del siglo XXI. Sin duda, esto le hubiera agradado a Darwin, puesto que él creía que su teoría explicaba no sólo las estructuras animales (como la razón por la cual el pelaje de los osos polares es blanco), sino también las conductas animales (como las expresiones emocionales asociadas con el placer y la furia).

El debate sobre natura y nurtura traza un hilo conductor desde los tiempos de la antigua Grecia hasta nuestros días. Los psicólogos de hoy siguen debatiendo mientras formulan preguntas como por ejemplo:

¿En qué se parecen los seres humanos (por sus aspectos biológicos comunes y evolución histórica) y en qué se diferencian (por sus entornos diferentes)?

¿Las diferencias de género son predisposiciones biológicas o son construcciones sociales?

¿La gramática infantil es mayormente innata o se forma a partir de la experiencia?

¿Cómo influyen la herencia y el ambiente en las diferencias en cuanto a la inteligencia y la personalidad?

¿Son los comportamientos sexuales “guiados” en mayor medida por la biología interna o “atraídos” por incentivos externos?

¿Debemos tratar los trastornos psicológicos - la depresión, por ejemplo - como una disfunción cerebral, como un trastorno del pensamiento, o ambos?

El debate continúa. Una y otra vez volveremos a ver que en la ciencia contemporánea la atención entre natura y nurtura se desvanece: el entorno opera sobre los dones de la naturaleza. Nuestra especie está biológicamente dotada con una enorme capacidad para aprender y adaptarse. Además, cada acontecimiento psicológico (cada pensamiento, cada emoción) que es al mismo tiempo un acontecimiento biológico. Por eso, la depresión puede ser tanto un trastorno del pensamiento como un trastorno cerebral.

 

Debate natura-nurtura: el debate de larga data sobre las contribuciones de los genes y la experiencia en el desarrollo de los rasgos psicológicos y las conductas. La ciencia actual considera que los rasgos del comportamiento surgen de la interacción entre natura y nurtura.

Selección natural: principio según el cual, entre la variedad de rasgos heredados, aquellos que contribuyen a la reproducción y la supervivencia tienen gran probabilidad de pasar a las generaciones futuras.

Los tres niveles de análisis de la psicología

Cada uno de nosotros es un sistema complejo que forma parte de un sistema social más grande. Pero cada uno de nosotros está también compuesto de pequeños sistemas, tales como nuestro sistema nervioso y nuestros órganos, que a su vez están compuestos por sistemas aún más pequeños – células, moléculas y átomos.

Estos sistemas superpuestos sugieren diferentes niveles de análisis, que ofrecen perspectivas complementarias. Es como explicar porque los osos pardos hibernan. ¿Es porque la hibernación mejoró la supervivencia y la reproducción de sus ancestros? ¿Se debe a sus impulsos fisiológicos internos? ¿Es porque los ambientes fríos reducen la posibilidad de recoger alimentos durante el invierno? Estas perspectivas son complementarias, porque “cada aspecto está relacionado con todos los demás (Brewer, 1996). Juntos, los diferentes niveles de análisis forman un enfoque biopsicosocial integrado que consideran las influencias biológicas psicológicas y los factores socioculturales.

Cada nivel ofrece un punto de vista ventajoso para la observación de la conducta, pero cada uno por sí solo resultaría incompleto. Como las diferentes disciplinas académicas, las variadas perspectivas de la psicología tienen variados interrogantes y poseen sus propios límites. Una perspectiva puede poner el acento en el nivel biológico, psicológico o sociocultural más que otro, aunque las diferentes perspectivas se complementan. Consideremos, por ejemplo, cómo pueden arrojar la luz acerca de la ira.

Influencias biológicas

  • selección natural o rasgos adaptativos

  • predisposición genética en respuesta al entorno

  • mecanismos cerebrales

  • influencias hormonales

Influencias psicológicas

  • temores y expectativas aprendidas

  • respuestas emocionales

  • procesamiento cognitivo e interpretación perceptual

Procesos mentales o de comportamiento

Influencias socioculturales

  • presencia de otros

  • expectativas culturales, sociales y familiares

  • influencias de pares y de otros grupos

  • modelos convincentes (como en los medios de comunicación)

Una persona que trabaja con la perspectiva de la neurociencia podría estudiar los circuitos cerebrales que produce el estado físico de “ponerse rojo de furia” y “sentir calor en todo el cuerpo”.

  • Una persona que trabaja con la perspectiva evolucionista podría analizar hasta qué punto la ira facilitó la supervivencia de los genes de nuestros antepasados.

  • Alguien que trabaja con la perspectiva de la genética de la conducta podría estudiar de qué manera la herencia y la experiencia influyen en nuestras diferencias de temperamento individuales.

  • Alguien que trabaja con una perspectiva psicodinámica podría ver un ataque de ira como una vía de escape de la hostilidad inconsciente.

  • Alguien que trabaja con una perspectiva conductista podría estudiar las expresiones faciales y los gestos corporales que acompañan al enojo, o podría intentar determinar cuáles son los estímulos externos que desencadenan las respuestas coléricas los actos de agresión.

  • Alguien que trabaja con una perspectiva cognitiva podría estudiar de qué forma nuestra interpretación de una situación afecta nuestro enojo y como este afecta nuestro pensamiento.

  • Alguien que trabaja con una perspectiva sociocultural podría explorar qué tipo de situaciones desencadenan más cólera y cómo varían las expresiones de enojo según los contextos culturales.

El punto a recordar: como distintas versiones en dos dimensiones de un objeto tridimensional, cada perspectiva de la psicología es útil. Pero ninguna revela por sí misma la realidad completa del objeto.

Por eso debemos tener en cuenta los límites de la psicología. No podemos esperar que responda a las preguntas de fondo que planteaba el novelista ruso León Tolstoi (1904): “¿Por qué tengo que vivir? ¿Por qué tengo que hacer algo? ¿Existe en la vida algún propósito que no sea anulado y destruido por la muerte inevitable que me espera?”. En cambio, debemos esperar que la psicología nos ayuda a entender por qué las personas piensan, sienten y actúan como lo hacen. Sólo entonces nos convenceremos de que el estudio de la psicología es fascinante y útil.

Las especialidades de la psicología

Imagine a un químico trabajando, probablemente lo vería en su mente con una bata blanca y rodeado de recipientes de vidrio y equipos de alta tecnología. Si imaginara a un psicólogo trabajando, que vería?

  • ¿Un científico con bata blanca hurgando en el cerebro de una rata?

  • ¿Un investigador de la inteligencia midiendo el tiempo que tarda un lactante en aburrirse con una imagen familiar; apartando su mirada de ella?

  • ¿Un ejecutivo evaluando un nuevo programa de entrenamiento para empleados sobre “estilos de vida sanos”?

  • ¿Alguien al teclado de una computadora analizando datos para determinar si los adolescentes adoptados tienen un temperamento más parecido al de sus padres adoptivos o biológicos?

  • ¿Un terapeuta escuchando cuidadosamente el relato de un paciente deprimido?

  • ¿Un viajero que visita otra cultura para recolectar datos sobre las variaciones de los valores y las conductas humanas?

  • ¿Un docente o un escritor que está compartiendo el placer de la psicología con otros?

El grupo de especialidades que denominamos psicología tiene menos unidad que la mayoría de las otras ciencias. Pero existe una compensación: la psicología es un campo de encuentro donde confluyen diferentes disciplinas. “La psicología es un condensador de la disciplina científica” explicó el presidente de la Asociación por la Ciencia Psicológica, John Cacioppo en 2007. Por lo tanto, es un ámbito perfecto para aquellos que tienen intereses amplios. En sus actividades diversas, desde la experimentación biológica hasta las comparaciones culturales, la Comunidad de los psicólogos comparte un interés común: la descripción y la explicación de la conducta y de los procesos mentales subyacentes.

Algunos psicólogos se dedican a la investigación básica que constituyen la base de los conocimientos de la psicología:

  • Los biopsicólogos que exploran los lazos que hay entre el cerebro y la mente.

  • Los psicólogos evolutivos que estudian nuestras habilidades cambiantes desde el vientre materno hasta la muerte.

  • Los psicólogos cognitivistas que experimentan sobre nuestra forma de percibir, actuar y resolver problemas.

  • Los psicólogos de la personalidad que investiga nuestros rasgos permanentes.

  • Los psicólogos sociales que exploran cómo nos vemos e influimos sobre otros.

  • Estos psicólogos también llevan a cabo la investigación aplicada que aborda los problemas prácticos. Esto también lo hacen otros, como los psicólogos industriales/organizacionales, que estudian la conducta de los empleados y prestan asesoramiento. Utilizan conceptos y métodos de la psicología para ayudar a las organizaciones y las empresas a seleccionar y formar el personal de modo más eficaz, para elevar su moral y productividad, diseñar productos e implementar sistemas.

Aunque la mayoría de los manuales de texto se centra en la ciencia de la psicología, la psicología también es una profesión que ofrece ayuda en cuestiones tan prácticas como la de lograr un matrimonio estable, superar la ansiedad o la depresión y encarar la crianza de los niños. Como ciencia, la psicología en el mejor de los casos fundamenta sus intervenciones en la evidencia y en la efectividad. Los psicólogos de orientación ayudan a las personas a afrontar sus desafíos y crisis (incluidas las crisis académicas, vocacionales y los temas matrimoniales) y en la mejora de su funcionamiento personal y social.

Los Psicólogos clínicos evalúan y tratan personas con trastornos mentales, emocionales y del comportamiento. Tanto los psicólogos en orientación como los clínicos administran e interpretan pruebas, proporcionan consejo y psicoterapia, y a veces realizan investigaciones básicas y aplicadas. Por el contrario, los psiquiatras que también suelen ofrecer psicoterapia son médicos autorizados para prescribir medicamentos y también para tratar las causas físicas de los trastornos psicológicos (algunos psicólogos clínicos están realizando gestiones para lograr el mismo derecho de prescribir fármacos relacionados con la salud mental. En 2002 y 2004 en el estado de Nuevo México y Luisiana otorgaron ese derecho a psicólogos con formación y licencia especiales para ello).

Con perspectivas que van de lo biológico a lo social, y con encuadres tan diferentes como el laboratorio en la clínica, la psicología se relaciona con muchas disciplinas que abarcan las matemáticas, la biología, la sociología, la filosofía y el derecho. Y cada vez más, los métodos y los descubrimientos de la psicología ayudan a otras disciplinas. Los psicólogos dan clases en las facultades de medicina y derecho y en los seminarios teológicos y trabajan en hospitales, fábricas y oficinas de grandes empresas. Participan en estudios interdisciplinarios, como la psicohistoria (el análisis psicológico de los personajes históricos), la psicolingüística (el estudio del lenguaje y el pensamiento) y la psicocerámica (el estudio de las personas excéntricas, juegos de palabras en inglés con “crackpots”).

La psicología también influye en la cultura moderna. El conocimiento nos transforma. El aprendizaje acerca del sistema solar y la teoría de los gérmenes como causa de las enfermedades modifica el modo de pensar y actuar de las personas. La gente también cambia al conocer los descubrimientos de la psicología: no juzga con tanta frecuencia los trastornos psicológicos como fracasos morales que deben tratarse con castigos y aislamiento. Tampoco considera ni trata tan a menudo a las mujeres como mentalmente inferiores a los varones.

Ya no es tan frecuente que se considere y se cría a los niños como fieras testarudas e ignorantes que necesitan que las domestiquen. “En cada caso”, señala Morton Hunt (1990, p. 206), “el conocimiento ha modificado las actitudes y, a través de estas, las conductas”. Una vez que una persona es consciente de las ideas investigadas por la psicología -respecto de cómo se relacionan el cuerpo y la mente, cómo crece la mente de un niño, cómo construimos nuestras percepciones, como recordamos (y olvidamos) nuestras experiencias, cómo se diferencian (y se parecen) las personas que habitan en este mundo - su mente nunca volverá a ser la misma.

Consejos para estudiar

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

Desarrolle el siguiente cuestionario y remita sus respuestas por correo electrónico a más tardar el día 16 de abril.

  1. ¿Qué es la psicología?

  2. ¿Cómo y cuándo comenzó la ciencia psicológica?

  3. ¿Cómo se continúa desarrollando la psicología desde la década de 1920 hasta hoy?

  4. ¿Cuál es el tema histórico más importante de la psicología?

  5. ¿Cuáles son los niveles de análisis de la psicología y sus perspectivas relacionadas?

  6. ¿Cuáles son las especialidades de la psicología?

  7. ¿Cuál es la diferencia entre la psicología y la psiquiatría?

  8. ¿Cómo pueden los principios psicológicos ayudarlo como estudiante?

Términos y conceptos para recordar

Estructuralismo, funcionalismo, conductismo, psicología humanística, neurociencia cognitiva, psicología, debate natura-nurtura, selección natural, niveles de análisis, enfoque biopsicosocial, investigación básica, investigación aplicada, psicología de orientación, psicología clínica, psiquiatría.

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Evaluación acumulativa de la UNIDAD 1

Disponible 15 y 16 de abril

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